“También sé que no debo mirar el reloj a la hora de amar,
ni siquiera debo dejarme crecer los límites, ni hacerle caso a las fronteras.
Sé que de la mano las esperanzas crecen y somos irrompibles.
Sé que los suspiros son te quieros anudados al viento,
y sé que hay días que no te digo cuántos espacios son tuyos de mí piel.
Pero es que hay veces que quiero que tú me recuerdes a qué sabe el amor,
que me digas te quiero con los silencios,
que me des certezas, de esas que dan alas, y viven en tus abrazos.
Hay veces que quiero saber de qué está hecho el cielo y por qué vive en tus manos.
También quiero volver a caminar con ojos cerrados, pero contigo.
Hay días que prefiero desaprender todo, borrar memoria y…. aprender de ti.”
— La de antes | M. Sierra Villanueva (via ideasviajando)